Etiquetas: Aguante Susvín, Azafrán para el tuco, Azul un ala, Conciencio el hornerito, Ermindo Onega ceba mate en pelotas, Guarda el hilo, Huelgan las palabras, Olalá, Sicofantes sueltosSin palabras.
Era mi ídolo, Cutipé. Después de Firulete, de Santiaguito y de Derridá, venía Ud. Venía, incluso, antes de Cañito y de Carlitosescaziotta. Me rompió el corazón de niño polivalente. ¿A dónde iremos a parar? Esto no es serio, Cutipé. Esto no es nada serio, ché.
mandarina |

18.3.08